Los centros de salud colaboran con las universidades en la formación de alumnos de medicina, enfermería, fisioterapia, podología y otras disciplinas, como nutrición, trabajo social. Para ello, los centros tienen que cumplir determinados criterios de calidad y tener profesionales interesados en transmitir sus conocimientos. El contacto con los pacientes en el centro de salud, desde el inicio de la formación universitaria, contribuye a que los futuros profesionales adquieran una visión global del paciente y de su entorno, no sólo de su enfermedad, y permite mantener el valor de una atención de calidad en el tiempo.