La presencia de cifras de tensión arterial (TA) superiores a 140/90 mmHg es un factor de riesgo importante para la cardiopatía isquémica, entre otras enfermedades. El riesgo asociado con cifras de TA elevadas es continuo, y se relaciona con incrementos del riesgo de mortalidad por cardiopatía isquémica del 7%, por cada 2 mmHg de aumento de las cifras de TA sistólica. En los pacientes hipertensos y con enfermedad cardiovascular establecida, la demora en el control de la TA se asocia con peores resultados en salud. Hay suficiente evidencia para recomendar a todos los pacientes hipertensos mantener las cifras de la TA en valores ≤ 140/90.Las guías y estudios no son concluyentes en cuanto al control de la TA en personas de 80 años que presentan comorbilidad. Por este motivo el indicador es medido en personas por debajo de esta edad.