La salud no es un estado permanente, es un un proceso dinámico que puede variar y mejorar gracias a determinados estilos de vida saludable y a hábitos personales adecuados.Los estilos de vida se aprenden a una edad muy temprana y son el conjunto de creencias, valores y conductas que nos hacen llevar una vida saludable o no.La infancia es una etapa muy receptiva a la adquisición de comportamientos positivos para la salud física, mental y social del individuo, antes de que éste desarrolle hábitos insanos.Este indicador que afecta a toda la población infantil muestra un resultado relevante que destaca el papel de la atención primaria en la promoción de la salud.