La adolescencia es probablemente la etapa de la vida donde somos menos susceptibles a enfermedades cuya causa sea esencialmente biológica. Sin embargo, es un período donde impactan especialmente los determinantes psicosociales de la salud, generándose a partir de ellos elementos de protección o de riesgo.Según la OMS, casi dos tercios de las muertes prematuras y un tercio de la carga total de enfermedad en adultos se asocian a enfermedades o comportamientos que comenzaron en su juventud, entre ellas el consumo de tabaco, la falta de actividad física, las relaciones sexuales sin protección y la exposición a la violencia.Por tanto, la promoción de las prácticas saludables en la adolescencia y la adopción de medidas para proteger mejor a los jóvenes frente a los riesgos para su salud son fundamentales para prevenir la aparición de problemas de salud en la edad adulta.