En la población mayor los cambios fisiológicos asociados a la edad, las enfermedades crónicas y la influencia del entorno psicosocial son los principales desencadenantes de la discapacidad. El progresivo envejecimiento de la población sitúa al sistema sanitario ante el reto de atender integralmente las necesidades de las personas mayores para prolongar su autonomía e independencia.La valoración de la capacidad para realizar las actividades de la vida diaria (Índice de Barthel) permite clasificar a las personas en base a su nivel de capacidad funcional o grado de dependencia. La detección temprana de una disminución de esta capacidad funcional permite mejorar la respuesta terapéutica y añadir calidad de vida.Este servicio que se oferta en Atención Primaria promueve la atención integral de las personas mayores y está dirigido a mantener la autonomía de los mayores sanos, a detectar y revertir precozmente la fragilidad y el alto riesgo de caídas, y a atender a las personas que ya presentan diferentes niveles de deterioro funcional o dependencia.