La valoración de la capacidad para realizar las actividades de la vida diaria (índice de Barthel) permite clasificar a las personas en pacientes independientes o dependientes con diferentes grados. Las personas con un importante deterioro presentan un nivel de dependencia grave o total y son especialmente vulnerables. Estas personas requieren una intervención precoz y la prestación de unos cuidados integrales en su propio domicilio que aseguren la máxima autonomía posible en las actividades de la vida diaria y mejoren su calidad de vida. La planificación de la atención en el domicilio permite, además, una mejor valoración y abordaje de las circunstancias que les rodean.