Un plan de cuidados es una herramienta que utiliza la enfermera para establecer junto al paciente y/o familia unos objetivos para la obtención de resultados, mediante la elección de unas intervenciones, a fin de mejorar sus capacidades para cuidar de su salud, su autonomía y bienestar. Permite identificar las necesidades de cuidados que tienen el paciente y/o familia, documentar las intervenciones y actividades que se llevan a cabo, la evolución del proceso y los resultados alcanzados.La valoración de la capacidad para realizar las actividades de la vida diaria a través del Índice de Barthel, permite clasificar a las personas en independientes o dependientes con diferentes grados. Las personas con un importante deterioro presentan un nivel de dependencia grave o total y son especialmente vulnerables. Requieren una intervención precoz y la prestación de unos cuidados integrales que aseguren la máxima autonomía posible en las actividades de la vida diaria y que mejoren su calidad de vida.